lunes, 27 de julio de 2009

Here I Am



This is a crazy world
These can be lonely times
It's hard to know who's on your side
Most of the time

Who can you really trust
Who do you really know
Is there anybody out there
Who can make you feel less alone
Some times you just can't make it on your own

If you need a place where you can run
If you need a shoulder to cry on
I'll always be your friend
When you need some shelter from the rain
When you need a healer for your painI will be there time and time again
When you need someone to love you
Here I am, hmmm

If you have broken dreams
Just lay them all on me
I'll be the one who understands
So take my hand

If there is emptiness
You know I'll do my best
To fill you up with all the love
That I can show someone
I promise you you'll never walk alone
Well if you need a place where you can run
If you need a shoulder to cry on
I'll always be your friend

When you need some shelter from the rain
When you need a healer for your painI will be there time and time again
When you need someone to love you
Here I am, oooo

Everybody needs somebody who
They can pour their heart and soul into
Well if you need a place where you can run
If you need a shoulder to cry on
I'll always be your friend

When you need some shelter from the rainWhen you need a healer for your pain
I will be there time and time again
When you need someone to love you
Here I am, Here I am
LEONA LEWIS

domingo, 28 de junio de 2009

Confesiones

"Los finales son el comienzo de una nueva historia”.

Cuando la vida anda mal, siempre nos cuestionamos el por qué, ¿qué hice mal? ¿por qué no funciono como yo quería? ¿es lo que realmente merezco?, y finalmente todas esas preguntas nos llevan a un gran “Sí, fue culpa mía”.

Durante los últimos 2 años me he cuestionado por qué las cosas no son como las espero, por qué siempre me toca sufrir a mi, por qué siempre me ilusiono con cosas que no son, y siempre la respuesta es, por que me lo merezco. Hoy he descubierto que quizás la respuesta no es esa, lo mas probable es que lo que espero de los demás es mucho, puede ser porque me gusta el drama o porque exagero demasiado la realidad, y bien, ahora me pregunto ¿ qué culpa tengo yo en todo eso? Y aunque ni yo me lo crea la respuesta es mucho más simple de lo que esperaba, fui entrenada para ser así, pues desde niña me enfoque en ver películas con comienzos y finales felices, y con melodrama en a lo largo de la historia, es por eso que cuando algo comienza bien y de la noche a la mañana se derrumba que estoy acostumbrada a esperar que las cosas vuelvan a cambiar y que mi final sea el más feliz de todos.

Solo hay algo de cierto en mi historia, cada uno se merece lo que le toca. El punto de mi sufrimiento, puede ser porque espero más de lo que realmente merezco.

Siempre malinterpreto señales, las distorsiono arreglándolas a mi conveniencia, para que todo parezca ir viento en popa, pero cuando me doy cuenta que las cosas no van como yo las esperaba, caigo y me golpeo fuerte, desilusionándome por completo de la vida y de mi misma.

Las mujeres siempre queremos ocultar lo malo que nos pasa, tapando los hechos con absurdas excusas, y eso se puede ver reflejado básicamente en la vida amorosa, por ejemplo si alguien te invita a bailar, uno lo interpreta como un “le gusto”, si esa misma persona te llama al día siguiente uno dice “ las cosas van en serio” si ese mismo sujeto te invita a salir, pensamos “ pronto me pedirá que sea su pareja” y cuando creemos que todo va perfecto, Puf esa persona que parecía maravillosa, nos dice “ eres muy importante para mi, pero como amiga” y es ahí cuando uno dice “es el amor de mi vida, tengo que reconquistarlo para que seamos felices, estoy segura de que el cambiara de opinión” y es ahí cuando nos esforzamos demasiado por hacer que las cosas cambien, obsesionándonos con hechos que no son, soñando eventos que nunca sucederán; porque las probabilidades de que las cosas vuelvan a ser como antes son casi nulas, aunque a decir verdad pueden haber excepciones, pero son una en un millón, las demás son reglas o eventos obvios, que nosotras no queremos ver, porque estamos cegadas con aquellas historias con finales felices. Lamentablemente la vida no es así, derrepente uno vive malas experiencias, fracasos, sufrimientos, pero estos son parte de la vida misma, de ellos uno aprende a ser mejor persona, uno crece y se valora más a si misma, lo malo de todo esto es que mientras sufrimos nos culpamos, y esa agonía se hace casi eterna, llena de ilusiones y falsas expectativas, porque no queremos entender que aquel fracaso puede ser el comienzo de una nueva historia. Es cierto, la vida da muchas vueltas, pero puede ser que esas vueltas que nos da la vida sean circulatorias y siempre volver a lo mismo.

Cuando uno fracasa en la vida, crece y ese crecimiento nos ayudará en nuestra nueva etapa, y así sucesivamente hasta que encontremos lo que realmente andamos buscando, aquel final que tanto hemos anhelado, soñado e incluso llorado.

Con esto no quiero que piensen que las cosas terminaran bien, simplemente quiero dar a conocer que yo me di cuenta que si algo finaliza de mala manera, no necesariamente es el final de mi historia, sino el comienzo de algo mejor, pues como dije a cada uno le toca lo que realmente se merece, no lo que se espera, pues si cada uno tuviese lo que quiere, no sabríamos distinguir cuando llega lo que quiero, y peor aun no lo valoraríamos ni lo disfrutaríamos. Lo siento, pero no todas las historias tienen finales felices, a no ser de que entendamos nuestro final, y si llegamos a comprender lo rescatable de la experiencia vivida, nos daremos cuenta que de algo nos sirvió lo vivido y es ahí cuando aquel final, se transforma en un nuevo comienzo, y así una y otra vez, hasta que encontremos la real felicidad que andábamos buscando, esa felicidad con la que hemos soñado desde que nos dimos cuenta que somos mujeres, esa felicidad que nos enseñaron debía ser así o sinceramente aquella felicidad que más se acerca a lo esperado, porque los finales felices que realmente anhelamos no existen, porque uno de los círculos de la vida nos enseña que sin dolor no hay verdadera felicidad, lo que nos lleva a deducir que la felicidad es efímera, llena de altos y bajos, pero felicidad al fin y al cabo.

Desde hoy, no esperare nada de los demás, sino que esperare más de mi, porque sé que puedo ser más y luchar por obtener lo que merezco, ni mas ni menos. Hay que ser realistas y dejar de soñar con historias de princesas.

La vida no es un juego, pero si es como una ruleta, cuando crees que por fin te saldrá la opción esperada, te das cuenta que un mal impulso hizo que la ruleta girara más rápido o mas lento de lo esperado provocando que las cosas no salieran como lo esperado, es por eso que simplemente hay que vivir la vida día a día, sin esperar nada a cambio, ser feliz con los elementos que están a nuestro alcance, sufriendo hoy para poder reír mañana.

Esta historia la dejare sin final feliz, puesto que aun continua escribiéndose.

viernes, 13 de marzo de 2009

Cuando una mujer...

Cuando una mujer

dulce llena de sueños y esperanzas

quiere ser feliz

tratará de escapar y romper

todas las ofensas que una vez le hicieron daño.


Cuando una mujer quiere olvidar

su corazón se vuelve de hierro

para combatir el veneno amargo

que la hizo sufrir.


Cuando una mujer quiere recordar

amarra a su corazón

imagenes de aquella ocasión

como una suave canción.


Cuando una mujer quiere ser feliz

olvida, escapa, amarra...

...pero por sobre todo recuerda

los momentos que aunque hoy hacen daño

alguna vez fueron alegría y esperanza

en su corazón.


COCA BF.

Miedo


No me toques, no me toques con tus manos congeladas,
no me mires con tus ojos que en verdad no miran nada.
Y nunca me abraces, no haremos las pases,
deja ya de usar disfraces.
No me asustas, no me gustas con tus dudas afiladas.
No me harás boquear que la verdad ahora está muy clara.
Y deja de quejarte, lárgate a otra parte,
no me importa lastimarte.
Miedo, ya no podré vivir contigo.
Miedo, que contaminas todo, y envenenas todo.
Miedo, a no llegar, a estar perdido.
Miedo, sé que me quieres ver perder el juego.
Ya no me provoques, vete, me resultas aburrido.
No me importa lo que digas,
yo soy libre y tú has perdido.
Hoy te haré la guerra, te echaré por tierra,
hoy la puerta se te cierra.
Miedo, ya no podré vivir contigo.
Miedo, que contaminas todo, y envenenas todo.
Miedo, a no llegar, a estar perdido.
Miedo, sé que me quieres ver perder el juego.



Canción

Leonel Garcia

lunes, 9 de marzo de 2009

La belleza de amar.



Amor, que lindo es sentir amor
que gusto ver los pájaros volar,
que rico es respirar
ese mismo aire
tú y yo.

Que alegría mirar las estrellas
en una noche despejada
y recordar que estas a mi lado
como la primera vez que
el brillo de una noche así...
aunque mejor fue mirar el mar
y sentir aquella brisa rozar nuestros cuerpos
tomados de las manos
expresándonos amor eterno.

Que rico es amar,
que bueno es soñar...
pero mucho mejor seria
que mis palabras fueran realidad.


Coca BF.

¿Cómo...?


Como olvidar tu voz,
como olvidar tu boca
si sabes que sin ti
yo me vuelvo loca.

Como dejarte ir,
como decir adiós
si sabes que sin ti
es como vivir sin Dios.

Como dejar de amarte,
como no ser tuya
si sabes que eso
es hacer que mi mundo se destruya.

Coca BF.

Conversación con la realidad


Triste realidad
¿Por qué llenas mi vida de amargura?

- porque así es la realidad-

Pero... dime, ¿por qué eres así?

- porque sin dolor no hay felicidad
sin saber que es sufrir, no puedes sonreír
llora y mañana saldrá el sol
sufre, y serás feliz.


Coca BF.

Decir adios.


No existen palabras para decir adiós,
no sé como dejarte ir...
No hay pensamientos vacíos,
siempre estas tú.
Sol del atardecer,
traeme respuestas acerca de él.
Si un día el ruiseñor
no esta conmigo,
hablame de él,
cuentame como esta,
cantame su canción
y deja que yo oiga,
el sonido dulce de su voz.
Recuerdame el color de su boca,
y entregame el calor que un día él me brindó.
Si un día amanezco sola,
sin las palabras en la boca para decir adiós,
sin pensamientos contigo,
sin el calor que me entregaste tú...
amor mio.
Sol, no me dejes
no permitas que me congele en aquel día frió
en que no tendré aire para respirar,
ni voz para hablar...
no permitas que este sola,
pues yo,
no se decir adiós.


Coca BF.